Toneladas generadas
Residuos electrónicos generados mundialmente durante 2022.
Extendemos la vida útil, recuperamos valor y gestionamos responsablemente los residuos tecnológicos, integrando seguridad de la información y compromiso ambiental.

Gestionar correctamente los activos tecnológicos permite recuperar recursos valiosos y reducir los impactos asociados a la extracción continua de nuevas materias primas. Las siguientes cifras son referencias mundiales y no resultados de DURBIT.
Residuos electrónicos generados mundialmente durante 2022.
Porcentaje formalmente recolectado y reciclado ese mismo año.
Estimación de residuos electrónicos anuales hacia el año 2030.
Fuente referencial: Global E-waste Monitor 2024 – UNITAR / ITU.
Antes de definir el destino ambiental de un activo, deben cumplirse los requerimientos de seguridad de la información definidos por el cliente. Luego, el equipo se evalúa técnicamente dentro de una jerarquía de gestión.
“Seguridad de la información y responsabilidad ambiental forman parte de un mismo ciclo.”
Cada nivel refleja una prioridad: primero extender la vida, luego recuperar componentes, después recuperar materiales y finalmente gestionar los residuos no recuperables.
Extender la vida útil del equipo completo.
Recuperar componentes reutilizables.
Recuperar materias primas de los materiales.
Gestionar residuos que no pueden ser recuperados.
“Buscamos conservar el mayor valor posible del activo antes de convertirlo en residuo.”

Un equipo que mantiene condiciones técnicas adecuadas puede ser revisado, reparado, actualizado o acondicionado para iniciar una segunda vida útil. Es la alternativa de mayor valor dentro de la jerarquía de gestión.

Cuando el equipo completo no puede continuar, sus componentes todavía pueden tener valor. Desarmamos, identificamos, clasificamos y evaluamos las piezas que pueden reutilizarse en la reparación de otros equipos.

Los equipos y componentes que no pueden ser reacondicionados ni reutilizados pueden derivarse a reciclaje mediante gestores especializados y autorizados, para recuperar materiales que vuelven a los ciclos productivos.
El servicio se gestiona a través de un partner especializado que cuenta con las autorizaciones correspondientes y emite el respaldo o certificado asociado.

Cuando un componente o residuo no puede reutilizarse, reacondicionarse o reciclarse, o requiere manejo especializado por su naturaleza, se deriva a gestores autorizados conforme a la normativa aplicable.
La disposición final es siempre la última alternativa dentro de la jerarquía de gestión de DURBIT, no el punto de partida.
Cada servicio puede mantener un registro estructurado para identificar qué activos fueron gestionados, cómo fueron procesados, a qué destino se derivaron y con qué respaldo documental.
Cuéntanos el tipo y volumen de activos que necesitas gestionar. Te orientaremos sobre seguridad de la información, reacondicionamiento, valorización, reciclaje y disposición final.
Integramos seguridad certificada, economía circular, trazabilidad y gestión ambiental en un proceso ordenado y documentado.
Revisamos estado, volumen y destino posible de cada activo.
Entregamos documentación asociada al tratamiento y destino.
Priorizamos recuperar vida útil, componentes y materiales antes de la disposición final.